Alianzas que cambian de bando: te conviene cooperar con tus enemigos de hoy, porque en el próximo turno podrían traicionarte con un motín.
Roles ocultos: cada jugador trabaja en secreto para la corona británica o francesa (o como el solitario pirata holandés), y nadie sabe con certeza de qué lado está el otro.
Toda la información está sobre la mesa: las cartas de evento son compartidas, pero solo quienes sepan leerlas a tiempo podrán anticiparse a la traición.
Partidas rápidas de 20 a 40 minutos: ideal para jugar varias rondas de traición en una sola noche.
Para grupos grandes: funciona desde 2 hasta 9 jugadores, algo poco común en juegos de cartas de esta categoría.








